18 de Marzo: Apariciones de Nuestra Señora de la Misericordia, en Savona-Italia (1536)

18 de Marzo – 18 de Abril
Año: 1536 / Lugar: SAN BERNARDO-SAVONA, Italia
Apariciones de Nuestra Señora de la Misericordia
Vidente: Antonio Botta



Apariciones de Nuestra Señora de la Misericordia

En 1536, en Savona, la Virgen María se le apareció dos veces a un piadoso anciano agricultor del valle de San Bernardo, Antonio Botta, el 18 de Marzo y el 18 de Abril. Las crónicas de la época lo describen como un hombre de gran fe, dedicado a la oración y a la caridad hacia el prójimo, con una profunda y fiel devoción a la Virgen María, a quien honra con la oración cotidiana del Santo Rosario.


Primera Aparición
18 de Marzo de 1536

Antonio Botta había ido esa mañana del sábado a la viña para amarrar las ramas del viñedo, pero recordando que no había podado la viña de un pariente suyo, se estaba preparando para hacer un acto de caridad y mientras caminaba rezaba la Corona del Santo Rosario. Llegó a un pequeño pozo de un arroyo en el valle de Letimbro, se arrodilló quizás para beber, cuando escuchó una Voz muy dulce que lo llamó varias veces. Mirando hacia arriba, vio una Luz deslumbrante delante de él, mientras la Voz seguía llamándolo. En medio de esta Luz pudo ver a una Mujer de espléndida belleza, vestida de blanco, que descansaba Sus pies sobre una piedra del arroyo, y estaba rodeada de criaturas celestiales. Y le dijo:

“Antonio, Antonio, levántate, no tengas miedo, soy María. Ve con tu confesor y dile que anuncie en la Iglesia, a la gente, un ayuno de tres sábados, haciendo procesiones en honor de Dios y Su Madre.

Luego que se confiesen y alimenten con la Santa Cena instituida por Mi Hijo, regresen a este lugar el cuarto sábado, porque todavía tengo que hablar contigo.”


Segunda Aparición
18 de Abril de 1536

La segunda Aparición de la Virgen sucede como lo había prometido, el cuarto sábado después del primer evento, el 8 de Abril de 1536, en la Vigilia del Domingo de Ramos. Antonio Botta, después de hacer oración en el lugar exacto de la primera Aparición, volvió a ver a la Virgen, quien le dijo:

“Irás a la gente de Savona, para aclarar las cosas que te dije en Mi otra visita, y les dirás que anuncien todavía a las personas un ayuno de tres sábados y que se realice la procesión durante tres días.

Para todos los religiosos y para todas las cofradías, para ellos se recomienda la disciplina, especialmente el Viernes Santo, porque si no fuera por esas pocas oraciones y buenas obras que realizan las cofradías y otros servidores de Dios, sería un mundo con mayor sufrimiento que jamás ha existido: digan entonces a todo el pueblo que enmienden la iniquidad dejando los vicios y los pecados, porque Mi Hijo está enojado con el mundo por las grandes desigualdades que reinan en el presente, y si no hacen lo que se les pide, su vida será breve.”

Antonio quería una señal, pero la Virgen respondió:

“Ve, les di una señal interna esa noche, que seguramente te creerán. Seguirás tu nivel de vida, voy a inspirar a muchos de ellos a hacerlo.”

Luego, alzando Sus ojos al cielo, María bendijo el arroyo tres veces, repitiendo tres veces:

“¡Misericordia, oh Hijo, no Justicia!”

Ella desapareció al rato, dejando en el lugar un perfume muy dulce.


Milagros

Muchos peregrinos llegaron al lugar de la Aparición y las aguas del arroyo resultaron ser milagrosas:

De vez en cuando, cuando la multitud esperaba en el valle se escuchaba un grito que decía: “¡Misericordia, misericordia!” Era un ciego que había recuperado la vista o un cojo que caminaba o un enfermo que se había sanado.

El Abad, que en ese tiempo veía mucho entusiasmo, escribe que los recuperados de alguna enfermedad corporal fueron muy numerosos y que no bastarían diez días para anotarlos a todos.

Dos ciegos de nacimiento de Cantù, Giovanni Guglielmo Burgosio de 21 meses y Magdalena Tasca de 7 años, y una mujer lisiada de Alassio fueron tocados por la gracia.

En el “Rivo della Madonna” (que, con el paso del tiempo, tomó el nombre de “Rivolo”) se construyó, primero un Oratorio y luego un Templo con un hospicio para peregrinos en las cercanías.

Además, para facilitar las peregrinaciones, se realizó el Camino del Santuario-Savona (en 1568), en cuyo itinerario hay nueve Capillas votivas, construidas por el patricio Franco Corsotti, en memoria de las Gracias recibidas.

María fue vista por un padre capuchino en el área de Poggio, el 18 de marzo de 1580, en una actitud de bendición a la procesión realizada en la plaza de abajo. Primero se erigió una Cruz, y en 1680, una capilla, “La Crocetta”, con frescos por Bartolomeo Guidobono.

Entre los muchos peregrinos famosos que recordamos: el Papa Pío VII, Felipe I de España, Emanuele Filiberto de Saboya, la Emperatriz María de Austria, el Papa Pío IX, Carlo Alberto y Vittorio Emanuele II.

La Virgen apareció nuevamente el 18 de marzo de 1606 al padre Agostino de Génova, un incansable predicador contra los herejes, en el acto de bendecir a la gente de Savona. Este evento tuvo lugar en el sitio donde la Virgen se apareció a Antonio Botta en 1536.

El 12 de julio de 1536 el Consejo Grande de Savona deliberó la edificación de un Santuario con el Hospicio anexo para los pobres y enfermos en el Lugar de las Apariciones.


Fuente:
Carlo Acutis: http://www.apparizionimadonna.org/es/avm/home
http://www.mariadinazareth.it/apparizione%20san%20bernardo.htm

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