Revelaciones de la Santa Faz a la Beata María Pierina de Micheli (1890-1945)

Martes de Quincuagésima (Carnaval) – 26 de Julio
Años 1936-1940 / Lugar: MILÁN, Italia
Revelaciones de Jesús y María sobre la Devoción al Divino Rostro
Vidente: Beata María Pierina de Micheli (1890-1945)



Beata María Pierina de Micheli


Datos Biográficos

Josefina Francisca María de Micheli, nace en Milán el 11 de septiembre de 1890.

El 16 de Mayo de 1914 ingresa en la casa local de la Congregación de las Hijas de la Inmaculada Concepción de Buenos Aires, tomando el nombre de Hermana María Pierina. Trabajó en la sede del instituto, en la capital argentina desde 1919 hasta la profesión religiosa, en 1921, cuando regresó a Milán.

En esta comunidad fue elegida Madre superiora en 1928. De nuevo, Madre general en 1929; fue confirmada Superiora de la Casa en Milán y designada delegada para asuntos exteriores, por lo que a partir de esa fecha se dividió entre Milán y Roma.

En 1938, de acuerdo con su Madre general, comenzó la fundación en Roma del Instituto del Espíritu Santo. Se mudó allí en 1939 y en 1940 se convirtió en Superiora Regional de Italia, pero siguió yendo a Milán para seguir a las hermanas.

En 1940 obtuvo la autorización de la Curia de Milán para acuñar una Medalla para propagar la Devoción al Santo Rostro de Jesús. La Medalla reproduce la Imagen del Rostro de Jesús de la Síndone de Turín. La Madre Pierina trabajó duro para la difusión de esta Devoción. Después de su muerte, la propagación fue continuada por su director espiritual, el abad Ildebrando Gregori.

El 15 de julio de 1945, la Madre Pierina se enfermó gravemente de neumonía mientras estaba en la casa religiosa de su congregación en Centonara d’Artò, una aldea de Madonna del Sasso. El 21 de julio empeoró y recibió la Extrema Unción. Murió el 26 de julio de 1945, a los 55 años, cuando la Segunda Guerra Mundial apenas había terminado y Roma estaba ocupada por las tropas de los aliados. Su cuerpo fue colocado en el cementerio de Artò. El 27 de abril de 1970, transportada a la cripta de abajo de la capilla de la Casa del Volto Santo, en Centonara.

El 27 de marzo de 2007, los restos de la Madre Pierina fueron trasladados a Roma, en la capilla del Instituto del Espíritu Santo, donde están ubicados.

Revelaciones sobre la Devoción al Divino Rostro


Viernes Santo de 1902

En una extensa carta que la Madre Pierina escribió al Papa Pío XII, le dice:

Humildemente confieso que siento una gran devoción por el Divino Rostro de Jesús, devoción que me parece que me la infundió el mismo Jesús. Tenía doce años cuando un Viernes Santo, esperaba en mi Parroquia mi turno para besar el Crucifijo, cuando una voz clara me dijo:

“¿Nadie Me da un beso de amor en el Rostro para reparar el beso de Judas?”

En mi inocencia de niña, creí que todos habían escuchado la Voz, y sentía pena viendo que la gente continuaba besando las Llagas y ninguno pensaba besarlo en el Rostro. ‘Te doy yo, Jesús, el beso de amor, ten paciencia’. Y llegado el momento le estampé un fuerte beso en la cara con el ardor de mi corazón. Estaba feliz pensando que Jesús, ya contento, no tendría más pena. Desde aquel día el primer beso al Crucifijo, era a Su Divino Rostro y muchas veces los labios rehusaban separarse porque me sentía fuertemente retenida.


Noche del Jueves al Viernes Santo de 1915

La experiencia se repite cuando tiene 25 años, pero con otros prodigios:

En la noche del Jueves al Viernes Santo de 1915, mientras rezaba ante el Crucifijo en la Capilla de mi Noviciado, sentí que me decían:

“Bésame”.

Lo hice, y mis labios en vez de apoyarse sobre un rostro de yeso, sintieron el contacto con Jesús. ¿Qué pasó? Me es imposible decirlo.

Cuando la Superiora me llamó era ya de mañana, sentía el corazón lleno de las penas y deseos de Jesús; deseaba reparar las ofensas que recibió Su Santísimo Rostro en la Pasión y las que recibe en el Santísimo Sacramento.


12 de Abril de 1920

En este mismo Colegio de Argentina sucede otra Aparición cinco años después:

En 1920, el 12 de abril me encontraba en Buenos Aires en la Casa Madre. Tenía una gran amargura en el corazón. Fui a la Iglesia y prorrumpí en llanto lamentándome con Jesús. Se me presentó con el Rostro ensangrentado y con una expresión de dolor tal que conmovería a cualquiera. Con una ternura que jamás olvidaré me dijo:

“Y Yo, ¿qué he hecho?”

Comprendí… y a partir de ese día, el Divino Rostro se convirtió en mi libro de meditación, la puerta de entrada a Su Corazón… De tanto en tanto, en los años siguientes continúa la carta se me aparecía ya triste, ya ensangrentado, comunicándome Sus penas y pidiéndome reparación y sufrimientos, llamándome a inmolarme ocultamente por la salvación de las almas.


Primer Viernes de Cuaresma de 1936

Jesús le dice:

“Deseo que Mi Rostro, el Cual refleja las íntimas penas de Mi Alma, el Dolor y el Amor de Mi Corazón, sea más honrado. Quien Me contempla Me consuela.”


Martes de Pasión de 1936

Jesús le vuelve a decir:

“Cada vez que se contemple Mi Rostro, derramaré Mi Amor en los corazones y por medio de Mi Divino Rostro, se obtendrá la salvación de tantas almas.”


En 1937

Estas manifestaciones de parte de Jesús se hacían siempre más insistentes.

Mientras oraba y después de haberme instruido en la devoción de Su Divino Rostro, me dijo:

“Podría ser que algunas almas teman que la Devoción a Mi Divino Rostro, disminuya aquella de Mi Corazón. Diles que, al contrario, será completada y aumentada. Contemplando Mi Rostro las almas participarán de Mis Penas y sentirán el deseo de amar y reparar. ¿No es ésta, tal vez, la verdadera Devoción a Mi Corazón?”


13 de Mayo de 1938

Mientras reza, la Virgen se Aparece a Sor María de Micheli, se presenta sobre la tarima del Altar en un haz de Luz. La bella Señora tenía en Sus Manos un Escapulario, formado por dos paneles blancos unidos por un cordón. En uno de los paneles está impresa la Imagen del Divino Rostro de Jesús y escrito alrededor: Illumina, Domine, Vultum Tuum super nosIlumina, Señor, Tu Rostro sobre nosotros. En el otro panel, una Hostia circundada por unos rayos y con la inscripción: Mane nobiscum, DomineQuédate con nosotros, Señor. Lentamente la Virgen se acerca y le dice:

“Escucha bien y refiere al Padre Confesor. Este Escapulario es un Arma de defensa, un Escudo de fortaleza, un Paño de Misericordia que Jesús quiere dar al mundo en estos tiempos de sensualidad y de odio contra Dios y la Iglesia. Se tienen retos diabólicos para entrapar la fe de los corazones, el mal se propaga. Es necesario un remedio Divino y este remedio es el Rostro Santo de Jesús. Todos aquellos que lleven un Escapulario como éste y que cada martes hagan una visita al Santísimo Sacramento, para reparar los ultrajes que recibió en Su Sagrado Rostro durante Su Pasión, y que recibe cada día en el Sacramento Eucarístico, serán fortificados en la fe, listos para defenderla y para superar todas las dificultades internas y externas. Además, tendrán una muerte serena bajo el resguardo amable de Mi Divino Hijo.”


21 de Noviembre de 1938

En el mismo año Jesús se le presentó a la religiosa lleno de Sangre y con gran tristeza le dice:

“¿Ves cómo sufro? Además, qué poquísimos están agregados. ¡Cuánta ingratitud de parte de aquellos que dicen que Me aman! Les He dado Mi Corazón como objeto sensibilísimo de Mi gran Amor por los hombres y doy Mi Rostro como objeto sensible de Mi Dolor por los pecados de los hombres: QUIERO QUE SEA HONRADO CON UNA FIESTA PARTICULAR EL MARTES DE QUINCUAGÉSIMA (Martes anterior al Miércoles de Ceniza); fiesta precedida de una Novena, en que todos los fieles reparen Conmigo, uniéndose a la participación de Mi Dolor.”


En 1939

Jesús de nuevo le dice:

“Quiero que Mi Rostro sea honrado de un modo particular el Martes.”


9 de Agosto de 1940

Sor Pierina obtuvo la autorización de la Curia de Milán para acuñar una Medalla para propagar la Devoción al Santo Rostro de Jesús, cuyo culto tiene la aprobación eclesiástica el 9 de Agosto de 1940, con la bendición del Beato Cardenal Idelfonso Schuster, Mónaco benedictino, devotísimo del Santo Rostro de Jesús, entonces Obispo de Milán.

La primera Medalla de la Santa Faz fue ofrecida al Papa Pío XII, quien también aprobó la Devoción y la Medalla.

La Medalla se difunde con entusiasmo. ¡Cuántas gracias se han obtenido! Peligros evitados, curaciones, conversiones, liberación de condenas…


7 de Abril de 1943

La hermana Pierina, en obediencia a su confesor, difundiría la Medalla y no el Escapulario pedido. Por lo que después María en una visión del 7 de Abril de 1943, le dice:

“Hija Mía, está tranquila, que el Escapulario sea suplido por la Medalla con las mismas Promesas de favores.”  

Las Hermanas de la Congregación de las Hijas de la Inmaculada Concepción fueron testigos sólo de algunos hechos. Sor Pierina había pedido a Jesús de llevar escondida su misión. Mientras iba creciendo en ella el deseo de inmolarse con Jesús por la salvación de las almas.


La Fiesta del Divino Rostro

En 1958, el Papa Pío XII instauró formal y universalmente la Fiesta de la Santa Faz de Jesús para el Martes anterior al Miércoles de Ceniza o Martes de Quincuagésima (Carnaval).

Edificio que hospeda en Milán a las Hermanas “Hijas de la Inmaculada Concepción de Buenos Aires”, en el cual la Beata María Pierina de Micheli tuvo sus visiones.


Fuente:
Carlo Acutis: http://www.apparizionimadonna.org/es/avm/home
https://it.wikipedia.org/wiki/Maria_Pierina_De_Micheli
http://forosdelavirgen.org/7412/apariciones-a-la-madre-maria-pierina-de-micheli-argentina-26-de-julio/

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