13 de Noviembre y 20 de Octubre: Historia de El Santo Cristo, Señor de Los Milagros.

13 de Noviembre y 20  de Octubre 
Años: 1655 y 1687  / Lugar: PACHACAMILLA-LIMA, Perú
Después de dos terremotos el muro de adobe donde estaba pintado El Santo Cristo, Señor de los Milagros, quedó intacto.

El verdadero Rostro de El Señor de Los Milagros.



Historia de El Santo Cristo de Los Milagros

El Señor de los Milagros o Señor de Los Temblores, por los milagros ocurridos en la Imagen en ocasión de varios terremotos, es una Imagen de Jesucristo Crucificado originalmente pintada en una tosca pared de adobe, ubicada tras el Altar Mayor del actual Santuario de Las Nazarenas de Lima, Perú. Posteriormente fueron añadidas las imágenes de Dios Padre, la Virgen Dolorosa y María Magdalena.

Desde el siglo XVI, en el Perú, era común el tráfico de esclavos quienes llegaban procedentes de África Occidental, clasificados por castas: congos, mandingas, caravelíes, mondongos, mozambiques, terranovos, minas y angolas. Los negros angola, el grupo más numeroso entre los esclavos negros, se vendían más barato porque eran considerados como flojos y enfermizos. Los africanos, tanto esclavizados como libres, se instituían en cofradías de negros con aprobación eclesial, que eran agrupaciones de unos cien miembros en promedio, y estaban a cargo de un retablo o capilla en los Templos de Lima, dirigidas por un Mayordomo o Caporal.

Precisamente, los angolas fueron llevados a la zona de Pachacamilla en 1651, durante el Virreinato de García Sarmiento de Sotomayor, y al estar instalados se organizaron para construir sus cabañas o callejones y levantaron el local de su cofradía en Pachacamilla, a las afueras del Centro histórico de Lima. En una de las paredes de adobe del galpón, sede de su cofradía, un esclavo angoleño negro llamado según se cree, Benito o Pedro Dalcón, por inspiración Divina y sin estudios de pintura, plasmó al temple, con un acabado imperfecto, la Imagen de Cristo Crucificado, sobre la tosca y frágil pared de adobe, cerca de una acequia de regadío.

Un esclavo angoleño negro, por inspiración Divina y sin estudios de pintura, pintó la Imagen de Cristo Crucificado, sobre la tosca y frágil pared de adobe.


El Terremoto de 1655

El 13 de noviembre de 1655 a las 14:45 horas, tuvo lugar un terrible terremoto que estremeció Lima y el Callao, derrumbándose templos, mansiones y casas, dejando miles de víctimas mortales y damnificados. El terremoto afectó también al pueblo de Pachacamilla, derrumbándose las viviendas. Se cayeron todas las paredes del local de la cofradía, produciéndose entonces el Primer Milagro: el débil muro de adobe en donde se erguía la Imagen de Cristo Crucificado quedó intacto, sin ningún tipo de resquebrajamiento.


Las Autoridades reprueban las Reuniones

Tras ese milagro, se efectuaron reuniones para venerar la Imagen los viernes por la noche, alumbrados por las llamas de cera. Los pobladores llevaban flores, perfumando el ambiente con el sahumerio, entonando plegarias acompañándose de arpa, cajas y vihuelas. Con el correr del tiempo fue aumentando la peregrinación. Pero muchas veces se produjeron hechos de índole distinta a las prácticas religiosas, y viendo con malos ojos todos estos hechos el Párroco de San Sebastián, José de Mena, hace del conocimiento al entonces virrey Conde de Lemos, don Pedro Antonio Fernández de Castro, que intervenga como autoridad, para que prohibiese las reuniones y que diera la orden irrevocable de borrar al Cristo, ya que, según su criterio, estaba fuera de los cultos religiosos.

El Virrey trasladó la solicitud a la máxima autoridad eclesiástica, que era en ese momento el Provisor y Vicario General Esteban de Ibarra. Éste envió el 4 de Septiembre al sitio al promotor Fiscal del Arzobispado, José Lara y Galván Laureano de Mena y el Notario Juan de Uría, quienes verificaron la existencia de la Imagen del Cristo Crucificado, una concurrencia de unas doscientas personas que entonaban el salmo Miserere «Tibi soli peccavi» y la presencia del sacristán de la Parroquia de San Marcelo, José de Robledillo, a quien José Lara le llamó la atención de autorizar con su presencia tal tipo de reuniones. Se armó un tumulto en que los congregados en el lugar rodearon a los representantes eclesiásticos que se vieron obligados a abandonar el lugar.


Se dictaminó que se borrase la Imagen de Cristo

Esteban Ibarra dictaminó que se prohibiesen tales reuniones y que se borrase la imagen, por lo cual entre el 6 y el 13 de septiembre de 1671, se constituyó al lugar un comité especial, dispuesto por el Promotor Fiscal del Arzobispado, José Lara y Galán, un notario, posiblemente el mismo Juan de Uría, un pintor indígena de brocha gorda y el capitán de la guardia del Virrey, Pedro Balcázar, escoltado por dos escuadras de soldados para el caso que se produjesen desmanes por la cantidad de curiosos y vecinos que rodeaban el lugar.

Pared con la Imagen original que permaneció de pie después de los terremotos.


Segundo Milagro: La Santa Imagen no pudo ser destruida

El primero en intentar destruir la Imagen fue un pintor indio, quien al momento de subir por la escalera hacia la Imagen comenzó a sentir temblores y escalofríos, teniendo que ser atendido; intentó de nuevo proseguir con su tarea, pero al subir otra vez, fue tal su impresión que bajó rápidamente y se alejó asustado del lugar sin concretar el encargo. El segundo hombre, se acercó a la Imagen, pero algo vio en ella que le hizo desistir de raspar la imagen. El tercero, fue un soldado real, de ánimo más templado, éste subió, pero bajó rápidamente explicando luego que cuando estuvo frente a la Imagen, vio que ésta se ponía más bella y que la corona de espinas se tornaba verde.

Ante la insistencia de las autoridades por borrar la Imagen, la gente manifestó su disgusto y comenzó a proferir grandes voces. En vista de lo cual el virrey y el vicario Ibarra decidieron revocar la orden y el Vicario Ibarra autorizó su culto. Luego de una visita del virrey y su esposa, dispusieron se levante una ermita provisional.


La Primera Misa ante las altas Autoridades Eclesiásticas y Civiles

El 14 de septiembre de 1671 se ofreció la primera Misa ante las altas autoridades eclesiásticas y civiles, en la recientemente inaugurada ermita que se erigió por orden del virrey, Pedro Antonio Fernández de Castro, Conde de Lemos, fecha que coincide con el día de La Exaltación de la Santa Cruz, comenzándose a difundir el culto y a llegar de diferentes lugares numerosos fieles, comenzándolo a llamar al Crucificado, Santo Cristo de los Milagros. Un detalle muy resaltante fue la gestión del Párroco de San Sebastián y de Doña Margarita Andy Tebes Manrique de Lara, para el traslado del Mural a dicha parroquia, pero no esperaban la negativa de las autoridades y de los fieles. Días después de tan memorable ceremonia se nombra como primer mayordomo de la entonces Ermita del Santo Cristo de los Milagros a don Alemán.


Sebastián de Antuñano

Nació en Vizcaya en 1653, y fue el máximo benefactor de la Devoción, por un voto hecho en España, llegado a Lima se dirigió en 1684 a la ermita del Señor de los Milagros, y mientras contemplaba la sagrada efigie se cuenta que repentinamente sintió que el Señor le iluminaba su frente y una voz interior que le susurraba con claridad: «Sebastián, ven a hacerme compañía y a cuidar del esplendor de Mi culto». Puesto de rodillas le ofreció servicio incondicional hasta el final de sus días. Después del pavoroso terremoto de 1687, Antuñano tuvo la idea de sacar en procesión una copia fiel del Cristo de los Milagros. Veintinueve años más tarde falleció, en la noche del 20 al 21 de diciembre de 1716. Tenía sesenta y cuatro años de edad y estuvo al servicio del Cristo de los Milagros por treinta y tres años. Sus restos reposan en el Templo de Las Nazarenas.


El Terremoto de 1687 y la Primera Procesión

El 20 de octubre de 1687, a las 4:45 am, un violento terremoto, que según cronistas de la época duró más de 15 minutos, arrasó Lima junto al Callao, teniendo una réplica a las 6:30 am, derribando la ermita edificada en honor al Cristo de los Milagros. Tercer Milagro: Ante la sorpresa general, la pared de la Imagen del Crucificado quedó nuevamente en pie, por lo que se ordenó la confección de una copia al óleo y que por primera vez saliera en andas por las calles de Pachacamilla, por idea de Sebastián de Antuñano. Una vez elaborada la copia, se sacó en procesión.

Copia al óleo del Señor de los Milagros para sacarla en andas por las calles de Lima.


Primera Procesión

El Señor de los Milagros visita el Hospital Arzobispo Loayza el 28 de Octubre. Un dato que es importante destacar es que el Señor de los Milagros visita desde 1688 el Hospital Arzobispo Loayza, que en ese momento era el Hospital de Santa Ana. A partir de ese momento todos los años hace su visita al Hospital Arzobispo Loayza bendiciendo a los enfermos y a los trabajadores que todo el año esperan ansiosos su visita.


La Procesión del Señor de los Milagros

El lienzo que mandó a confeccionar Sebastián de Antuñano es el que sale en procesión en nuestros días. Este lienzo fue restaurado el año 1991 por los especialistas del Museo Pedro de Osma.

La Procesión del Señor de los Milagros se realiza tradicionalmente en el mes de Octubre. Sale en procesión desde el Monasterio de las Nazarenas, el primer Sábado de Octubre y regresa al Santuario de las Nazarenas en la noche.

Posteriormente el Cristo de Pachacamilla recorre la ciudad de Lima los días 18, 19 y 28 de Octubre.

Finalmente su último recorrido procesional se realiza el 1 de Noviembre en el que la Imagen sale del Santuario de las Nazarenas e ingresa al Monasterio hasta el próximo año.

La Procesión del Señor de los Milagros es una tradición peruana considerada como la manifestación religiosa católica periódica más numerosa del mundo.

Mural del Señor de los Milagros pintado en el Altar Mayor del Santuario de Las Nazarenas, Perú.

 

 


Fuente:
https://es.wikipedia.org/wiki/Se%C3%B1or_de_los_Milagros_(Lima)#p-search
https://www.deperu.com/abc/senor-de-los-milagros/2300/historia-del-senor-de-los-milagros

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2 respuestas a 13 de Noviembre y 20 de Octubre: Historia de El Santo Cristo, Señor de Los Milagros.

  1. rosalinda dijo:

    que gran bendision,Sr de los Milagros intercede por HONDURAS se nuestro amparo en la adversidad te lo suplico por tus santas llagan ven Senor a mi país!!!!oren por nosotros

  2. pajares95 dijo:

    GRACIAS ME ENCANTA SABER DE EL DTB. BS

    ________________________________

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