8 de Julio: La Santa Faz de Jesús revelada a Sor Marie Saint-Pierre (1816-1848)

8 de Julio 
Año: 1844 / Lugar: Diócesis de TOURS, Francia
Revelaciones sobre la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo
Vidente: Venerable Sor Marie Saint-Pierre (1816-1848)

Venerable Sor Marie Saint-Pierre, Francia (1816-1848)



Revelaciones sobre La Santa Faz de Jesús

Sor María de San Pedro fue una monja carmelita en Tours, Francia, que reportó visiones y conversaciones con Jesús y la Virgen María, instándola a difundir la Devoción a la Santa Faz de Jesús y las Oraciones de Reparación al Divino Rostro


El 24 de agosto de 1843,
Sor María de San Pedro recibió un mensaje especial de Nuestro Señor:

«Él me abrió Su Corazón, y juntando allí las fuerzas de mi alma, se dirigió a mí con estas palabras:

“Mi Nombre es blasfemado en todas partes. Hasta los niños Me blasfeman”.

Él me hizo entender que este espantoso pecado lastima penosamente Su Divino Corazón más que cualquier otro. Por medio de la blasfemia el pecador maldice el Rostro [de Dios], lo ataca abiertamente, anula la redención y pronuncia su propia condenación y juicio. La blasfemia es una flecha envenenada que siempre lastima Su Divino Corazón. Él me dijo que desea darme una Flecha de Oro con la cual herir con delicias Su Corazón y sanar esas heridas infligidas por la malicia de los pecadores.»

“LA FLECHA DE ORO” DICTADA POR NUESTRO SEÑOR A SOR MARÍA DE SAN PEDRO

“Esta Flecha de Oro penetrará deleitosamente en Mi Corazón, y sanará las Heridas que Me ocasionan la blasfemia”

“Que el más Santo, más Sagrado, más Adorable, más Incomprensible e Inefable Nombre de Dios sea por siempre alabado, bendecido, amado, adorado y glorificado, en el Cielo, en la Tierra y bajo la tierra, por todas las criaturas de Dios y por el Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento del Altar. Amén.”

Después de recibir esta Oración, le fue concedida una visión a Sor María de San Pedro, en la cual veía el Sagrado Corazón de Jesús herido con deleite por esta “Flecha Dorada”, y cómo brotaban de Él torrentes de Gracia para la conversión de los pecadores.


El 24 de Noviembre de 1843,
Nuestro Señor le dio las siguientes palabras:

“La Tierra está repleta de crímenes. La violación de los primeros tres Mandamientos de Dios ha molestado a Mi Padre. El Santo Nombre de Dios ha sido blasfemado, y el Santo Día del Señor profanado, saturado de cantidad de iniquidades. Estos pecados se han acumulado hasta el Trono de Dios y han provocado Su Ira, la cual estallará pronto si Su Justicia no es apaciguada. Jamás han llegado estos crímenes a tal punto”.

El Salvador me hizo entender que Su Justicia estaba enormemente irritada por los pecados de la humanidad, pero particularmente contra aquellos que directamente ultrajan la Majestad de Dios; esto es: el comunismo, el ateísmo, las maldiciones y la profanación del Domingo y los Días Santos. Él dijo:

“Los verdugos Me crucificaron un Viernes, LOS CRISTIANOS ME CRUCIFICAN EL DOMINGO”.

En estos comunicados del Cielo, se le pidió a Sor María de San Pedro hacer una comunión de reparación por la profanación dominical (pecado contra el tercer mandamiento). De nuevo vemos una cierta clase de precedente de los Cinco Primeros Sábados y la Comunión Reparadora pedida por la Virgen de Fátima.

Sor María de San Pedro escribe:

 “… Nuestro Señor me ordenó comulgar los Domingos por estas tres intenciones particulares:

 1) En espíritu de expiación por todas las tareas prohibidas que se hacen los domingos, que como día de observancia debe ser santificado;
2)   Para apaciguar la Justicia Divina que estaba a punto de descargarse a causa de la profanación de los días de guardar;
3)   Para implorar la conversión de aquellos pecadores que profanan los domingos, y para lograr la terminación del trabajo dominical prohibido”.


En 1844,
Sor María de San Pedro, tuvo una visión en la que Jesús le dijo:

“Oh, si tú supieras el gran mérito que adquieres diciendo aunque sea una sola vez: ‘Admirable es el Nombre de Dios’, en espíritu de reparación, por las blasfemias.”


El 11 de octubre de 1845,
Nuestro Señor le dio una revelación en relación a la importancia de hacer reparación a Su Santa Faz. En ese día Nuestro Señor le dijo a Sor María de San Pedro:

“Busco Verónicas para enjugar y venerar Mi Divina Faz, la cual tiene pocos adoradores”.

Le dictó entonces una oración de reparación a la Santa Faz:

“Padre Eterno, Te ofrezco la Adorable Faz de Tu Amado Hijo por el honor y la gloria de Tu Nombre, para la conversión de los pecadores, y la salvación de los moribundos”.


20 de Octubre de 1845:

“Con la piedra preciosa de Mi Santa Humanidad, que es Mi Rostro Adorable, ustedes obtendrán el Reino de los Cielos cuando quieran.”


22 de Noviembre de 1846:

“Si ustedes supieran qué agradable es a Mi Padre la vista de Mi Rostro.”


Sobre el Castigo
ella decía, que en el porvenir, el mayor peligro para la cristiandad y para la Iglesia serían los comunistas, que en 1848 eran bien poco conocidos.

“Nuestro Señor me ha dicho que estos sectarios no habían hecho sino una incursión, mas que trabajaban en secreto en sus designios.

—¡Ah!, si vos conocieseis sus maquinaciones diabólicas, sus principios anticristianos! Ellos esperan un día favorable para invadir Francia”.

También le anunció Su victoria:

“Esta Faz ultrajada aparecerá un día gloriosa y sus enemigos aniquilados para siempre. Los demonios lanzados a las tinieblas y la Santa Faz Reinará sobre la Tierra.”[1]

Nuestro Señor desea que Su Divino Rostro sea ofrecido como objeto exterior de adoración a todos Sus hijos que se asociarán a esta Obra de Reparación. Su Divino Rostro es la Imagen misma de Dios.

“El Tesoro de Mi Divino Rostro en sí mismo posee un valor tan extraordinario que por medio de Él TODOS los asuntos de Mi Casa se arreglan rápidamente.”

“Ofrécelo incesantemente a Mi Padre por la salvación de tu país.”

“Regocíjate, hija Mía, porque se acerca la hora en que nacerá la Obra más bella bajo el sol…”

Nuestro Señor dijo a Sor María:

“¡Ay, de aquellas ciudades que no hagan esta Reparación!”

“Los pecadores son arrebatados de este mundo y son arrojados en el infierno como el polvo que es arrastrado por la furia de un tornado. ¡Tengan piedad de sus hermanos y oren por ellos!”

Oraciones de Reparación al Divino Rostro


Promesas

Promesas dadas a Sor María de San Pedro, en favor de quienes honran Su Divino Rostro.

  1. Al ofrecer Mi Rostro a Mi Padre Eterno, nada será negado y se obtendrá la conversión de muchos pecadores.
  2. Por Mi Divino Rostro harás milagros, aplacarás la ira de Dios y atraerás del Cielo Misericordia sobre los pecadores.
  3. Todos aquellos que honren Mi Divino Rostro en espíritu de reparación, realizarán, al hacerlo, el oficio de la piadosa Verónica.
  4. Con el mismo cuidado que tengan en hacer reparación a Mi Rostro, desfigurado por las blasfemias, cuidaré de sus almas que han sido desfiguradas por el pecado.
  5. Volveré Mi Rostro, es el Sello de la Divinidad que tiene la virtud de reproducir en las almas la Imagen de Dios.
  6. Quienes defiendan Mi Causa en la Obra de Reparación, por medio de palabras, oraciones o escritos, especialmente Mis Sacerdotes, Yo los defenderé ante Mi Padre y les daré Mi Reino.
  7. Así como en un reino puedes procurar todo lo que deseas a través de una moneda grabada con la efigie del rey, en el Reino de los Cielos obtendrás todo lo que desees con la moneda preciosa de Mi Divino Rostro.
  8. Quienes contemplen en la Tierra las Heridas de Mi Rostro, en el Cielo lo contemplarán radiante de gloria.
  9. Recibirán en sus almas una irradiación brillante y constante de Mi Divinidad, que por su semejanza con Mi Rostro los hará brillar en el Cielo con particular esplendor.
  10. Los defenderé, los preservaré y les aseguraré la Perseverancia Final.

*******

Archicofradía de Reparación al Divino Rostro

Es Voluntad expresa de Dios, que esta Devoción sea establecida en cada diócesis; que sea propagada con el mayor celo; y se le otorgue una Instrucción Papal, de tal modo que nunca perezca.

En 1835, el Papa León XIII, por Instrucción Pontificia estableció la DEVOCIÓN A LA SANTA FAZ como una Archicofradía, y contrariamente a lo acostumbrado inmediatamente la estableció para el Mundo entero. Fue practicada universalmente hasta antes de la I Guerra Mundial.

Esta Asociación será llamada: “DEFENSORES DEL SANTO NOMBRE DE DIOS.”

Cada día, en espíritu de REPARACIÓN, los miembros deberán rezar un Padrenuestro, Avemaría, Gloria y la Oración de la “Flecha Dorada”. Los Domingos y Días Santos de Precepto deberán rezarse TODAS las oraciones.

Esta Devoción debe tener el DOBLE PROPÓSITO DE REPARACIÓN POR LA BLASFEMIA y REPARACIÓN POR LA PROFANACIÓN DEL DOMINGO y los Días Santos de Precepto, ambos pecados principales que en tiempos modernos están provocando la Ira de Dios.

Los miembros deberán abstenerse ellos mismos de trabajar los Domingos y hacer lo que esté a su alcance para que otros dejen de realizar todo trabajo servil innecesario en los días santos del Señor.

Los miembros deberán llevar una CRUZ especial con las palabras: “¡BENDITO SEA EL NOMBRE DE DIOS!” —en el anverso— y “¡RETÍRATE, SATANÁS!” —en el reverso—, lo que confiere un recurso especial para derrotar al demonio de la blasfemia.

Cada vez que uno escuche una maldición, deberá repetir las dos breves inscripciones en cada cara de la Cruz, y así vencerá al maligno y dará gloria a Dios.

La asociación se pondrá bajo el Patrocinio de San Miguel, San José, San Martín de Tours, San Luis, Santa Verónica y Santa Teresa de Ávila.

Se puede hacer una NOVENA DE REPARACIÓN PARA OBTENER UN FAVOR, rezando la Oración de la “Flecha Dorada” y la “Letanía del Divino Rostro” nueve días consecutivos, de preferencia ante el Santísimo Sacramento o la Imagen del Divino Rostro, acudiendo a la Confesión y recibiendo la Sagrada Comunión.

 (En ausencia de una asociación formal en una Parroquia, las personas deben rezar las Oraciones en lo individual y seguir las directrices de Nuestro Señor lo mejor que puedan).

LAS REVELACIONES DE NUESTRO SEÑOR FUERON SEGUIDAS POR 30 AÑOS DE MILAGROS, que dieron testimonio de la verdad y el poder de esta Devoción.

Fue igualmente la Devoción favorita de Santa Teresa del Niño Jesús y la Santa Faz. Ella dijo que el Rostro sufriente y herido de su Amado Jesús fue el fundamento de toda su piedad. A la edad de 12 años, Santa Teresa y toda su familia se registraron como miembros de la Archicofradía de Reparación al Divino Rostro, en Tours, Francia. El Papa San Pío X llamó a Santa Teresita: “La Santa más grande de los tiempos modernos.”


[1] M. Servant, págs. 256 y 576-577

Fuente:
https://angelicapajares.wordpress.com/2008/09/27/devocion-a-la-santa-faz-sor-maria-de-san-pedro/
http://www.holyfacedevotion.com/extra_prayers.htm
http://www.holyfacedevotion.com/files/Holy%20Face%20Pamphlet_Spanish.pdf
https://forosdelavirgen.org/69396/las-visiones-que-impulsaron-la-devocion-al-santo-rostro-de-jesus-2014-09-10/

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