12 de Junio: Apariciones y Milagros de Nuestra Señora de Akita (1973-1975)

12 de Junio
Años: 1973-1975 / AKITA, Japón
Lacrimaciones y Mensajes de Nuestra Señora de Akita
Vidente: Sor Agnes (Inés) Sasagawa Katsuko (1931), novicia de las Siervas de la Eucaristía

Nuestra Señora de las Lágrimas de Akita



Apariciones y Milagros de Nuestra Señora de Akita

Año 1969

Los hechos extraordinarios de Akita comenzaron en 1969. Mientras rezaba el Rosario, un Ángel apareció ante la hermana Agnes Sasagawa y le dijo que al final de cada misterio rezara:

“¡Oh!, Jesús mío, Perdona nuestros pecados; líbranos del fuego del infierno; lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia”.

Ella desconocía esta oración, que es la que la Santísima Virgen enseñó a los pastorcitos de Fátima en 1917. Los mensajes de Akita tienen relación con lo profetizado en Fátima.


Año 1973

El día 12, 13 y 14 de Junio de 1973, sor Agnes vio unos rayos luminosos que salían del Sagrario de la capilla, en su convento en Akita.

El 24 de Junio, domingo, la luminosidad era aún más brillante.

El 28 de Junio, una herida en forma de Cruz se formó en la palma de la mano izquierda de sor Agnes Sasagawa. Le causaba un dolor muy fuerte.

El 5 de Julio, los dolores de la herida en la palma de sor Agnes recrudecieron y sus compañeras le aconsejaron descansar un poco, sin embargo siguió trabajando y ocupándose de la sacristía de la capilla.


Primer Mensaje de la Virgen
6 de Julio de 1973

Primer viernes de mes, a las tres de la mañana, su Ángel de la guarda se le aparece y le dice:

“No temas. Soy el que está a tu lado y te guarda. Ven y sígueme. No reces únicamente por tus pecados, sino en reparación por los pecados de la humanidad. El mundo actual hiere al Sacratísimo Corazón de Jesús con sus ingratitudes y sus ultrajes. La herida de la mano de la Santísima virgen María es mucho más profunda que la tuya. Ahora vamos hacia la capilla”.

Al llegar a la capilla el Ángel desaparece. Sor Agnes se arrodilla delante del altar, frente al Sagrario, en adoración profunda. Luego se acerca a la estatua de la Virgen María para mirar la herida que la Imagen presenta en la mano. Apenas lo hace, escucha una voz dulce proveniente de la estatua. Sor Agnes era sorda, pero de una manera milagrosa recibe un primer mensaje de la Virgen.

“Hija Mía, Mi novicia, tú Me has obedecido bien abandonándolo todo para seguirme. ¿Es penosa la enfermedad de tus oídos? Puedes estar segura que curarán. Ten paciencia. Es la última prueba. ¿Te duele la herida de la mano? Reza en reparación de los pecados de la humanidad. Cada persona en esta comunidad es Mi hija. ¿Rezas bien la Oración de las Siervas de la Eucaristía? Entonces recémosla juntas:

Sacratísimo Corazón de Jesús, verdaderamente Presente en la Santa Eucaristía, Te consagro mi cuerpo y alma para ser enteramente uno con Tu Corazón, sacrificado cada instante en todos los Altares del mundo, dando alabanzas al Padre e implorando por la venida de Su Reino. Recibe este humilde ofrecimiento de mi ser. Utilízame como quieras para la gloria del Padre y la salvación de las almas.
Santísima Madre de Dios, no permitas que jamás me separe de Tu Divino Hijo. Defiéndeme y protégeme como Tu hijo especial. Amén.

Reza mucho por el Papa, los Obispos y los Sacerdotes. Desde tu bautismo siempre has orado fielmente por ellos. Continúa orando mucho… mucho. Dile a tu superior todo lo ocurrido hoy y obedécele en todo lo que te diga. Él ha pedido que ores con fervor.”

El mismo día 6 de julio, algunas hermanas descubrieron gotas de sangre que fluían de la mano derecha de la estatua. Este flujo de sangre se repitió cuatro veces. La llaga en la mano de la estatua permaneció hasta el 29 de septiembre. Ese mismo día, la estatua comenzó a “sudar”, especialmente por la frente y el cuello.

El 25 de Julio, Monseñor Ito se dirige al convento para verificar el sangramiento en la mano de la estatua. Al día siguiente, la mano de la imagen sangra de nuevo. Esta vez la sangre es más abundante y oscura. Ese día sor Agnes sintió un dolor violento en la herida de la palma de su mano.

Al día siguiente, el viernes 27 de Julio, el Ángel le dijo:

“Tus dolores terminarán hoy. Guarda con mucho celo el recuerdo de la Sangre de María y grábalo en tu corazón. La herida de María tiene un significado muy importante: Ha sido hecha para obtener vuestra conversión, para implorar la paz, para reparar las ingratitudes, ofensas, ultrajes e injurias que Dios recibe. Tengan en gran estima la Devoción a la Preciosísima Sangre de Cristo.”


Segundo Mensaje de la Virgen
3 de Agosto de 1973 – Primer Viernes

“Hija Mía, Mi novicia, ¿amas al Señor? Si tú amas al Señor, escucha lo que voy a decirte. Es muy importante.

Lo comunicarás a tu Superior:

Muchos hombres en el mundo afligen al Señor. Deseo almas para consolarle, para suavizar la Cólera del Padre Celestial. Deseo, con Mi Hijo, almas que reparen con sus sufrimientos y su pobreza, por los pecadores y los ingratos. Para que el mundo se dé cuenta de Su Ira, el Padre Celestial se dispone a mandar un gran Castigo a toda la humanidad.

Muchas veces he intervenido con Mi Hijo para apaciguar la Ira del Padre. He impedido que vinieran calamidades, ofreciéndole los sufrimientos del Hijo en la Cruz, Su Preciosa Sangre, las almas predilectas que le consuelan y constituyen la cohorte de las almas víctimas. Oración, Penitencia y Sacrificios animosos pueden suavizar la Ira del Padre.

Lo deseo también de tu comunidad, que amen la pobreza, que se santifiquen y recen en reparación de la ingratitud y los ultrajes de tantos hombres. Rezad la Oración de las Siervas de la Eucaristía, meditando su significado, ponedla en práctica. Ofrecedla en reparación de los pecados. Que cada una se esfuerce, según su capacidad y oficio, ofreciéndose enteramente al Señor.

Aun en un instituto secular la oración es necesaria. Ya las almas que desean rezar están en camino de ser reunidas. Sin poner demasiada atención a la forma, sé fiel y ferviente en la oración para consolar al Maestro.”

Después de un silencio le dijo:

“¿Es verdad lo que piensas en tu corazón? ¿Estás verdaderamente decidida a convertirte en piedra rechazada? Mi novicia, ¿deseas pertenecer sin reservas al Señor, ser la esposa digna del Esposo, hacer tus votos sabiendo que debes ser adherida a la Cruz con tres clavos? Estos clavos son: pobreza, castidad y obediencia. De los tres, la obediencia es el fundamento. En total abandono, déjate guiar por tu Superior. Él sabrá cómo entenderte y dirigirte.”

El 29 de Septiembre de 1973, sábado, fiesta de san Miguel Arcángel, Patrono del Japón, los milagros se multiplicaron. Mientras sor Agnes rezaba el Rosario con otra hermana, la estatua resplandecía con rayos luminosos, envuelta en una luz toda blanca. Al terminar notó que la Herida de la Mano de la estatua había desaparecido completamente. Y un líquido espeso, como sudor, salía de la estatua. Lo secaron con gasas y algodones. Una vez seca la estatua, los algodones exhalaron un perfume inefable que olía a rosas, a lirios o violetas… Toda la capilla se llenó de este suave olor. Este perfume duró hasta el 16 de Octubre, fecha en que el Ángel le había anunciado que cesaría.


Tercer Mensaje
13 de Octubre de 1973

“Mi querida hija, escucha bien lo que voy a decirte, informarás de ello a tu Superior.

Si los hombres no se arrepienten y no se mejoran, el Padre mandará un terrible Castigo a toda la humanidad. Será un Castigo más grave que el diluvio, como jamás ha habido otro. Caerá fuego del cielo y aniquilará una gran parte de la humanidad, tanto a los malos como a los buenos, no perdonando a fieles ni a Sacerdotes.

Los sobrevivientes se encontrarán tan desolados que envidiarán a los muertos. Las únicas armas que nos quedarán entonces serán el Rosario y el Signo dejado por Mi Hijo. Cada día, recita las oraciones del Rosario. Con el Rosario rogad por el Papa, los Obispos y los Sacerdotes.

La acción del diablo se infiltrará hasta la Iglesia, de tal forma que se verán Cardenales oponiéndose a otros Cardenales, Obispos contra Obispos. Los Sacerdotes que Me veneren serán despreciados y combatidos por otros Sacerdotes. Las iglesias y los altares serán saqueados. La Iglesia se llenará de quienes aceptan componendas, y el demonio empujará a muchos sacerdotes y almas consagradas, a abandonar el servicio del Señor.

El demonio atacará encarnizadamente sobre todo a las almas consagradas a Dios. El pensamiento de la pérdida de tantas almas es la causa de Mi tristeza. Si los pecados aumentan en número y en gravedad, ya no habrá perdón para ellos.

Con valentía, habla con tu Superior. Él sabrá cómo dar a cada uno valor para rezar y lograr obras de reparación.

Es el Obispo Ito, quien dirige vuestra comunidad.

¿Todavía tienes algo que preguntar? Hoy es la última vez que Yo te hablaré con voz viva. Desde ahora en adelante obedecerás al que se te envía y a tu Superior.

Reza mucho las oraciones del Rosario. Solo Yo puedo todavía salvarles de las calamidades que se acercan. Aquellos que ponen su confianza en Mí se salvarán.”


Años siguientes

El 13 de Octubre de 1974, mientras oraba ante el Santísimo, la Hermana Agnes se curó instantáneamente de su sordera. Ella misma telefoneó a Monseñor Ito y le habló como si nunca hubiera estado sorda.

El día siguiente, el médico diagnosticó: “Facultad de oír normal”. La curación duró seis meses, luego volvió a estar sorda. Dios le pidió que hiciera el ofrecimiento de ese sacrificio.

El día de Pentecostés, último domingo de Mayo de 1982, sanaría definitivamente durante la bendición con el Santísimo Sacramento.

A partir del 4 de enero de 1975 comienza la lacrimación de la estatua (101 veces), hasta el 15 de septiembre de 1981. Monseñor Ito fue testigo ocular de las Lágrimas derramadas. El día que comenzó la lacrimación, el Ángel se apareció a sor Agnes y le dijo:

“No te sorprendas de ver a la Santísima Virgen María llorar. Una sola alma que se convierta es preciosa a Su Corazón. Ella manifiesta Su Dolor para avivar vuestra fe, siempre tan inclinada a debilitarse. Ahora que habéis visto Sus preciosas Lágrimas, y para consolarla, habla con valor, extiende esta devoción para Su gloria y la de Su Hijo”.


Los Milagros

En 1981: La curación milagrosa de un cáncer cerebral de un ama de casa de Corea del Sur, Teresa Chun Sun Ho. En pleno estado de coma, la mujer vio la Imagen de la Virgen de Akita y desde entonces, el 4 de agosto, quedó totalmente curada. Previamente sus familiares y amigos habían rezado con fervor la intercesión de la Virgen de Akita. Este milagro fue atestiguado por el doctor en medicina Dr. Gil Song Lee, documento que se envió a la Santa Sede junto con el dossier del comité establecido por la Iglesia de Corea del Sur, para la canonización de 103 mártires coreanos.

En 1982: El otro milagro es la curación completa de la sordera de la propia Sor Agnes. Su curación fue atestiguada en certificado médico emitido por el Dr. Tatsuhiko Arai, del Hospital de la Cruz Roja de Akita.

Un análisis de la Sangre y las Lágrimas de la Imagen realizado por el profesor Sagisaka de la facultad de Medicina Legal de la Universidad de Akita, confirmó que el sudor, la sangre y las lágrimas eran humanas.


La Imagen de la Virgen

Es interesante anotar que la imagen de madera de la Virgen es copia de la de Nuestra Señora de Todos los Pueblos, aparecida en Ámsterdam (Holanda). Un fenómeno extraordinario que ocurrió en la Imagen fue su metamorfosis, es decir, cambió milagrosamente la expresión de Su Rostro. Las hermanas del convento llamaron al escultor que la había hecho y éste dijo: “Me llamaron la atención dos cosas: las mejillas que yo había tallado se han rebajado y el rostro se ha afinado, es una expresión más penetrante por el cambio de nivel de las mejillas”.


Aprobación Eclesiástica de las Lágrimas de la Estatua y los Mensajes

El 22 de abril de 1984, después de ocho años de investigación y habiendo consultado con la Santa Sede, los mensajes de Nuestra Señora de Akita fueron aprobados por el Obispo de la diócesis de Niigata, Japón, Monseñor John Shojiro Ito.

Él declaró que los eventos de Akita son de origen sobrenatural y autorizó en toda la diócesis la veneración de la Santa Madre de Akita:

“En la villa japonesa de Akita, una estatua de la Virgen ha derramado sangre, sudor y lágrimas, según el testimonio de más de 500 cristianos y no cristianos, incluyendo el alcalde budista del pueblo. Una monja, la hermana Agnes Katsuko Sasagawa ha recibido estigma y mensajes de Nuestra Señora. Creo que el tercer mensaje de Akita tiene una conexión profunda con Fátima. Aun después de que la Santísima Virgen dio el mensaje en Fátima, la gente no se arrepintió en sus vidas y Nuestra Señora tuvo que repetir re-vivir la memoria de Fátima […]”

“Entre los acontecimientos misteriosos sobrevenidos con respecto a la estatua de la Virgen de Akita se puede citar: la sangre que corrió de la mano derecha. Algo, como si fuera sudor, que corría en tan gran cantidad que hubo necesidad de secarlo, sudor que desprendía olores suaves. La cosa más resaltante fue el agua que corría de los ojos, como si fueran lágrimas humanas. Esta lacrimosidad empezó en enero de 1975 y continuó hasta el 15 de setiembre de 1981. En total fueron 101 lacrimaciones. Yo fui testigo, cuatro veces, junto con unas 500 personas que la vieron también. Dos veces gusté esta agua que corría de los ojos y pude comprobar que era salada como las lágrimas de un ser humano. Según el análisis hecho por el profesor Sagisaka de la Facultad de Medicina de Akita, se comprobó que se trataba de un líquido del cuerpo humano.

Hacer salir agua de allí donde no la hay, es ir más allá de los medios humanos. La intervención de una fuerza superior al hombre es necesaria. Y, además, no es solamente agua, es un líquido humano que corre de los ojos como lágrimas y esto más de 100 veces durante varios años, delante de numerosos testigos oculares. No se trata, pues, de un truco…”

En junio de 1988, Joseph Cardinal Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, impartió el juicio definitivo sobre los eventos y mensajes de Akita, juzgándolos confiables y dignos de fe. El cardenal observó que Akita es una continuación de los mensajes de Fátima.

Sor Agnes Sasagawa y la Madre superiora


La Vidente

En 1931: Nace Agnes Sasagawa.

Desde niña estaba enferma y fue sometida varias veces a operaciones y largas estancias en los hospitales. A los 25 años fue curada de una de sus enfermedades al beber agua de Lourdes, pero más tarde, el 16 de mayo de 1973, perdió la audición.

El 12 de mayo 1973: Agnes entra en el convento del Instituto de las Siervas de la Eucaristía en Akita, Japón.

Santuario de Nuestra Señora de Akita


Fuente:
Ángel Peña O.A.R. Lima, Perú, 2001. APARICIONES Y MENSAJES DE MARÍA, Segunda Parte, Apariciones Aprobadas por el Obispo”.
http://www.corazones.org/maria/akita.htm
https://observandoelparaiso.wordpress.com/2014/07/17/nuestra-senora-de-akita/
https://carifilii.es/apariciones/listado-de-apariciones/nuestra-senora-de-akita/

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