6 de Agosto de 1945: Milagro del Santo Rosario en Hiroshima

6 de Agosto 
Año: 1945 / Lugar: HIROSHIMA, Japón
Milagro del Santo Rosario
Testimonio de: Fr. Hubert Schiffer



Milagro del Santo Rosario en Hiroshima

Durante la Segunda guerra mundial, fue detonada sobre la ciudad de Hiroshima la primera de las dos bombas atómicas que, con un intervalo de tres días, los EEUU lanzaron sobre suelo japonés, era el día de la Fiesta de la Transfiguración del Señor.

A las 2:45 am, del 6 de agosto de 1945, un bombardero B-29 despegó de la isla de Tinian para lanzar la primera bomba atómica sobre Japón. A las 8:15 de la mañana la bomba atómica “Little Boy”,  explotó a ocho cuadras de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Hiroshima, donde cuatro sacerdotes jesuitas alemanes sobrevivieron a la catástrofe, y la radiación —que mató a miles en los meses siguientes— no tuvo efectos posteriores, ni pérdida del oído, ni ninguna otra enfermedad en ellos. Esta historia, documentada por historiadores y médicos, es conocida como el Milagro de Hiroshima.

La detonación creó una explosión equivalente a 13 kilotones de TNT. Se estima que instantáneamente la temperatura se elevó a más de un millón de grados centígrados, lo que incendió el aire circundante creando una bola de fuego de 256 metros de diámetro aproximadamente. Se estima que hacia finales de 1945 la bomba atómica había matado a 140.000 personas en Hiroshima.

Según los expertos, “deberían estar muertos”, todos los que se encontraban dentro de una milla del radio de la explosión. Nueve días después, el 15 de agosto, Fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen, se ordenó a las fuerzas de los EEUU cesar el fuego.

Se ven los cuatro sacerdotes sobrevivientes en la calle a la derecha de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en Hiroshima después de la explosión atómica.

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción quedó destruida, pero la casa parroquial quedó en pie, y los miembros de la pequeña comunidad jesuita sobrevivieron: Los misioneros alemanes Hugo Lassalle, superior en Japón, Hubert Schiffer, Wilhelm Kleinsorge y Hubert Cieslik. En el momento de la explosión, uno de ellos se encontraba celebrando la Eucaristía, otro desayunaba y el resto en las dependencias de la parroquia. Ellos únicamente sufrieron daños menores producto de cristales rotos, pero ninguno a consecuencia de la energía atómica liberada. Los médicos que les atendieron tiempo después les advirtieron que la radiación recibida les produciría lesiones graves, así como enfermedades e incluso una muerte prematura.

Los misioneros alemanes sobrevivientes a la bomba atómica de Hiroshima: Hugo Lassalle, superior en Japón,  Wilhelm Kleinsorge, Hubert Cieslik y Hubert Schiffer.

El pronóstico nunca se cumplió. Fueron examinados por decenas de doctores unas 200 veces a lo largo de los años posteriores, sin que se hallase en sus cuerpos rastro alguno de la radiación. No desarrollaron ningún trastorno y en 1976, 31 años después del lanzamiento de la bomba, el P. Hubert Schiffer acudió al Congreso Eucarístico de Filadelfia y relató su historia, confirmando que los cuatro jesuitas estaban aún vivos y sin ninguna dolencia. Él lo atribuyó a la protección de la Santísima Virgen María y dijo: “Yo estaba en medio de la explosión atómica y estoy aquí todavía, vivo y a salvo, no fui derribado por su destrucción.” Además, el padre Schiffer dijo que durante varios años cientos de expertos investigadores estudiaron las razones científicas del porqué la casa, tan cerca de la explosión atómica, no fue afectada. Él explicó que en esa casa hubo una sola cosa diferente, “rezábamos el Santo Rosario diariamente en esa casa.” El P. Schiffer escribiría luego, “El Rosario de Hiroshima”, un libro en el que da cuenta de todo lo que vivió.

En la otra ciudad devastada por la bomba atómica, Nagasaki, San Maximiliano Kolbe había establecido un convento franciscano que también quedó intacto, los hermanos fueron favorecidos gracias a la protección de la Virgen. Allí ellos también rezaban diariamente el Santo Rosario.

En Hiroshima y Nagasaki murieron unas 246 mil personas, la mitad en el momento del impacto y el resto en las semanas posteriores por los efectos de la radiación. La bomba de Hiroshima coincidió con la solemnidad de la Transfiguración del Señor y la rendición de Japón ocurrió el 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Virgen María.


Fuente:
https://www.aciprensa.com/noticias/el-milagro-de-hiroshima-jesuitas-sobrevivieron-a-la-bomba-atomica-gracias-al-rosario-50173
https://www.religionenlibertad.com/el-milagro-de-hiroshima-cumple-70-anos-cuatro-jesuitas-alemanes-salvados-44105.htm
https://infovaticana.com/2017/08/13/milagro-hiroshima-cuatro-jesuitas-sobrevivieron-la-bomba-atomica-gracias-al-rosario/
http://www.corazones.org/articulos/testimonios/rosario_bombaatomica.htm

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