“Arrepiéntete de todos tus pecados, porque vengo, estoy a la puerta y comparecerás ante Mí el día del juicio particular de tu alma”

La vidente Isabel recibe Locuciones de Nuestro Señor Jesucristo respaldadas por su director espiritual y publicadas en el sitio: http://elpastorsupremo.es/

MENSAJE 3. OCTUBRE. 2017

Días vendrán, ¡oh Jerusalén!, que lloverá aceite y fuego sobre esta tierra de pecado.

No quedará piedra sobre piedra en el monte santo del Señor porque los pecados de esta generación, rebelde y perversa, son muchos y muy graves.

Nada escapará a Mi ira, porque estuve a tu puerta[1] y te llamé y no Me abriste; cerraste tus oídos a la Voz de tu Salvador que lloraba ante tu puerta por el peligro de condenación de tu alma.

¡Oh Jerusalén!, ¡oh Sión!, no estás pendiente del día de tu salvación y aún estás en las cosas de este mundo, banqueteando[2] y riendo y dando la espalda a tu Salvador[3].

Arrepiéntete del mal de tu juventud y haz penitencia, llora tus pecados y lee en las Sagradas Escrituras el final de todos los hombres, para que te arrepientas y conviertas tu alma al Único Dios y Señor.

Nada escapará a Mi ira porque estuve a tu puerta y no Me abriste, no escuchaste la Voz de tu Salvador, que gime día a día por los pecados de este pueblo rebelde y obstinado.

Días vendrán, ¡oh Jerusalén!, que tu voz alegre se apagará.

No Me apiadaré de ti, si no prestas oídos a la Voz de tu Señor y sigues Mis caminos, caminos de salvación.

Días de luto arrasarán esta tierra de pecado y las lágrimas y el llanto serán tu alimento día y noche,[4] porque no escuchaste la Voz de tu Salvador.

Sí, pueblo Mío, aquí estoy, aquí vengo ante ti. Reconoce al que te dio la Vida y salvarás tu alma; de lo contrario morirás en el fuego eterno que no se extingue jamás, y donde las almas sufren día y noche para un eternidad.

Un pueblo elegí, pueblo de Mis entrañas. Despierta, pueblo Mío, y arrepiéntete[5] de todos tus pecados, porque vengo, estoy a la puerta y comparecerás ante Mí el día del juicio particular de tu alma[6].

Escucha Mi Voz, y no te arrepentirás, porque en Mí encontrarás la salvación que anhela tu corazón.

No te dejes embaucar[7] y engañar por las voces falsas, que gritan a tu alrededor y, como cantos de sirena[8], quieren perder tu alma.

Yo te aviso[9], pueblo Mío, escúchame a Mí, acude a tu Salvador.

El fuego caerá sobre esta tierra de pecado, y arrasará todo el mal que habita en ella. Escóndete ese día de Mi furor, para que no te alcance, hijo de Sión.

Nada malo ni pervertido quedará en este mundo de pecado. Mis carros de fuego[10] vendrán con el último ejército del Señor, y acabarán con todo el mal que aún quede en esta tierra de maldad, en la que se convirtió la tierra elegida y amada del Padre Eterno.

Vuestros ojos verán al Salvador; el pueblo de Israel gritará:

“Aleluya, Bendito el que viene en el Nombre del Señor”, y vuestros ancianos y jóvenes profetizarán y hablarán lenguas extrañas, porque el Espíritu de Dios caerá y se derramará[11] como rocío sobre esta tierra de pecado. Será la última salvación, el último rescate. Dichosos los ojos y los oídos que estén pendientes para reconocer ese día, porque una vez hablo y no volveré a hablar a todo aquel que no quiere escuchar las palabras del Salvador de su alma[12].

¡Oh, pueblo Mío!, tierra bendita de Dios, que te prostituiste y acabaste en las garras del maligno traidor; arrepiéntete y vuelve al plan primero de Dios, de amor y ternura; regresa al designio primero que hubo sobre ti, pueblo Mío; aún es tiempo de volver al Corazón Santo de tu Dios, pero no demores[13] el camino, porque el tiempo se acaba y la oportunidad de la última salvación cerrará su puerta, y el designio de purificación y dolor caerá sobre ti, y ya no tendrás el tiempo de reflexión y perdón que ahora pongo ante ti.

La serpiente infernal quiere corromper los más altos designios que Dios tiene sobre este mundo de pecado, y tentará a los corazones más puros, como víbora engañadora y pérfida para arrebatárselos a Dios. Pero estad alerta y soportad el martirio de la tentación, no caigáis en sus redes de maldad y perversión, que sois Mis hijos santos de Dios.

Prestad oídos a estas Palabras que os hago llegar por Mi instrumento, y dad gracias a Dios por ellas, porque aún el rocío de Mi Voz cae sobre este mundo seco y reseco, perdido. Dad gracias a Dios por el designio de amor que hoy se derrama sobre vosotros por medio de estas Palabras de amor y de aviso.

No es tarde, pero estad alerta porque el león rugiente anda buscando a quien devorar: a Mis almas santas y puras. No os dejéis engañar por él, y agarraos fuerte a la Cruz[14] de vuestro Salvador; en ella encontraréis la fuerza para sufrir y para vencer la tentación.

Os amo[15], hijos de Mi alma; escuchad Mi Voz en el silencio de vuestro corazón[16] y reflexionad sobre ellas.

Días vendrán, ¡oh Jerusalén!, que el niño meterá la mano en el agujero de la serpiente y no le morderá[17], y el león y el cabrito pacerán juntos. ¡Oh, Israel!, que te espera un designio de amor y salvación como nunca has podido imaginar.

Espera Israel, espera en el Señor[18], sé fuerte y ten ánimo, sé valeroso en el camino del dolor y que tus pies no dejen de caminar en el camino de salvación.

Adiós, hijos, os amo y os llevo en Mi Santo Corazón. Ruego por vosotros día y noche ante Mi Padre Santo, y Mi Madre vela por vosotros con cuidado maternal, como una Madre solícita, con amor.

________________________
[1] Mensaje 4 ; Mensaje 13
[2] Mensaje 15; Mensaje 17; Mensaje 23 ; Mensaje 36
[3] Mensaje 23 ; Mensaje 24 ; Mensaje 33
[4] Mensaje 36
[5] Mensaje 2 ; Mensaje 6 ; Mensaje 13 ; Mensaje 17 ; Mensaje 22 ; Mensaje 30
[6] Mensaje 13 ; Mensaje 16 ; Mensaje 23 ; Mensaje 27 ; Mensaje 33
[7] Mensaje 7 ; Mensaje 17 ; Mensaje 21 ; Mensaje 25
[8] Mensaje 31 ; Mensaje 37
[9] Mensaje 5 ; Mensaje 6 ; Mensaje 8 ; Mensaje 9 ; Mensaje 10 ; Mensaje 11 ; Mensaje 12 ; Mensaje 13 ; Mensaje 15 ; Mensaje 16 ; Mensaje 18 ; Mensaje 21 ; Mensaje 22 ; Mensaje 23 ; Mensaje 27
[10] Mensaje 1 ; Mensaje 26
[11] Jl 3, 1-2
[12] Mensaje 19 ; Mensaje 35
[13] Mensaje 28 ; Mensaje 37
[14] Mensaje 2 ; Mensaje 26 ; Mensaje 37
[15] Mensaje 2 ; Mensaje 5 ; Mensaje 6 ; Mensaje 7 ; Mensaje 8 ; Mensaje 9 ; Mensaje 10 ; Mensaje 11 ; Mensaje 12 ; Mensaje 13 ; Mensaje 14 ; Mensaje 16 ; Mensaje 17 ; Mensaje 19 ; Mensaje 20 ; Mensaje 23 ; Mensaje 24 ; Mensaje 28 ; Mensaje 29 ; Mensaje 36 ; Mensaje 37
[16] Mensaje 29
[17] Mensaje 20
[18] Sal 131, 3 ; Sal 27, 14

Fuente:
http://elpastorsupremo.es/wp-content/uploads/2017/10/MENSAJE-03-10-2017.pdf

Mensajes de la vidente Isabel publicados en este blog:
https://aparicionesdejesusymaria.wordpress.com/tag/vidente-isabel/

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