Día 30: “Mi Triunfo será sentido en ambas formas: Interna y externamente en la Iglesia.”

103-inmaculado-corazon30º Día

«Ángel Mío, mira las oportunidades que se te han concedido en el mundo para propagar el Llamado a la Consagración a Mi Inmaculado Corazón. No permitas que ninguno se te escape. Muchos esperan hoy recibir y crecer en este Llamado. Te digo que éste es el llamado a la santidad en estos días; es la Gracia de renovación y transformación, en formas igualmente personal y universal.

Mi Triunfo será sentido en ambas formas: Interna y externamente en la Iglesia. La restauración de la Verdad del Mensaje de Salvación de Mi Hijo está en camino y ningún rincón del globo quedará sin ser tocado por Su Gracia y Justicia.

Trata de recordar e iluminar a todos los que actualmente pertenecen a esta Misión, la importancia y urgencia que Yo pongo en su cumplimiento. No tengan un momento de duda de cómo todo va a ocurrir, sino solamente escuchen cuidadosamente y respondan inmediatamente a todo lo que se les pida ahora. Te aseguro que la Tierra temblará ante la Fuerza que el Cielo lanzará sobre ella.

Muy pronto el encuentro de la batalla será visto en las calles y en el Cielo. Ningún corazón permanecerá solo. -Serán tomados por Mi Inmaculado Corazón o asidos por Satanás-. Aquí están las dos verdaderas selecciones: El alma será protegida por la Gracia o arrebatada por el demonio. Consideren esto seriamente, todos los que oigan Mi Corazón.» Septiembre 22 de 1993

Guía: Dios desea que Su Madre pueda ser más conocida y amada. Todos Sus hijos conocerán Su Grandeza y consagrarán sus corazones a Ella. Ellos experimentarán Su bondadoso y maternal Abrazo; Su Misericordia de la cual Ella está llena y la necesidad que tienen de Su ayuda. Ellos vendrán a pedirle recurso a Ella en todo. Su Cohorte serán los apóstoles de los tiempos modernos. Ellos serán ministros para el Triunfo, quienes, como fuego ardiente, encenderán el fuego del Divino Amor en todas partes.

Nuestra Señora penetrará los corazones de los enemigos con el fuego de estos corazones consagrados, Ellos serán los truenos que llenan los Cielos. Estos corazones se separarán de todo, y al no ser distraídos por nada, regarán sobre el mundo la lluvia de la Verdad y del Inmaculado Corazón de Nuestra Señora.

Estamos llamados a convertirnos en soldados de Su poderoso Ejército del Triunfo. Nuestra Consagración nos unirá para enfrentar esta guerra final de proporciones que no podemos comprender.

Dirección: Seremos los verdaderos apóstoles de los últimos tiempos; es decir el ejército, al cual el Señor le dará Su Espada de la Verdad, y que traerá las maravillas de la Consagración a todos los que esperan con corazones anhelantes. Ellos no tendrán dinero, ni posesiones, pero también tendrán cuidados.

Se encontrarán en medio de los sacerdotes escogidos para dirigir esta Fuerza del Espíritu Santo. Tendrán las alas de la pureza y la llama para la salvación de las almas e irán a donde el Espíritu Santo los llame. No predicarán más que el oro de la caridad, y traerán el Amor de Dios y la Ternura de la Santísima Virgen a todos los que lo deseen.

Meditación: ¡Oh, Inmaculado Corazón de María! Guíame en la batalla. Hazme un (a) verdadero (a) apóstol de Tu Triunfo. Pon mi corazón en la fila de Tu escogida cohorte, al servicio de Tu Hijo en forma especial. Mándame hacia el mundo para que pueda ganar para Ti aunque sea un corazón para presentárselo a Dios Padre como Tu donación de salvación. Une mi consagrado corazón con aquellos que Tú has escogido para guiar esta fuerza de Verdad.

Ayúdame, Madre querida, a no vacilar un momento, sino a permanecer fuerte, convencido (a) y comprometido (a) con Tu Triunfo.

«Entonces se le apreció un Ángel del Cielo que venía a animarlo.»
(Lucas 22, 43)

 

z_corazon_m_falero_detailROSARIO DE LAS VIRTUDES

Nuestra Señora tenía en Su Mano izquierda un Rosario rosado y dorado, y rezaba con la mano derecha. Ella recitaba todas las Oraciones muy despacio y reverentemente, con mucho amor.

Queridos Míos: Estas Oraciones son para obtener las Virtudes. Se empieza con el Credo, luego la Consagración a Mi Corazón Inmaculado, y después El Ángelus. Posteriormente se reza la Virtud, seguida por el Padre Nuestro, el Gloria al Padre y la Oración al Espíritu Santo. Después se recita la siguiente Virtud y así se completan las Siete Virtudes: Fe, Esperanza, Caridad, Humildad, Paciencia, Perseverancia y Obediencia.” Octubre 1º de 1992.

Rosario de las Virtudes

Esta pequeña Coronilla o Rosario tiene 7 Misterios y 3 cuentas en cada Misterio.


† Por la Señal de la Santa Cruz…

Oraciones Iniciales

El Credo

Creo en Dios, / Padre Todopoderoso, / Creador del Cielo y de la Tierra. / Creo en Jesucristo,  Su único Hijo, nuestro Señor, / que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, / nació de Santa María Virgen, / padeció bajo el poder de Poncio Pilato, / fue crucificado, muerto y sepultado, / descendió a los infiernos / y al tercer día, resucitó de entre los muertos; / subió a los Cielos / y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. / Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. / Creo en el Espíritu Santo, / en la Santa Iglesia Católica, / en la Comunión de los Santos, / en el perdón de los pecados, / en la resurrección de la carne / y en la vida eterna. / Amén.

Consagración a La Santísima Virgen

Totus Tuus [1]
San Bernardo de Claraval, Francia (1090-1153)

¡Oh, Señora y Madre mía!
Yo me entrego del todo a Ti,
y en prueba de mi filial afecto,
Te consagro en este día:
mis ojos, mis oídos,
mi boca, mi corazón;
en una palabra, todo mi ser.
Y ya que soy TODO (a) TUYO (a),
¡oh, Madre de Bondad!,
guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión Tuya.
Amén.

Ángelus

†† El Ángel del Señor anunció a María, que el Hijo de Dios Padre se Encarnaría en Sus Entrañas, para la Redención del mundo. Y Ella Concibió por Obra y Gracia del Espíritu Santo.

  • Dios Te Salve, María…

María Santísima lo admitió diciendo: “He aquí la Esclava del Señor; hágase en Mí según Tu Palabra.” (Lc. 1, 38)

  • Dios Te Salve, María…

Y el Hijo de Dios se hizo Hombre y vive entre nosotros.

  • Dios Te Salve, María…

Oración:
Te suplicamos, Señor, que infundas Tu Gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por el Anuncio del Ángel, el Misterio de la Encarnación de Tu Hijo, por los Méritos de Su Pasión y de Su Cruz, seamos conducidos a la Gloria de la Resurrección. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


FE

En las Tres Cuentas Pequeñas:

V: Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad, así en la Tierra como en el Cielo.
R: Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R: Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración al Espíritu Santo: Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios. Ven, Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios. Ven, Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezca solamente a Dios. Santifica todo lo que piense, diga y haga, a fin de que todo sea para la Gloria de Dios. Amén. [2]


ESPERANZA

  • Padre Nuestro.
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


CARIDAD

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


HUMILDAD

  • Padre Nuestro.       
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


PACIENCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


PERSEVERANCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…


OBEDIENCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…

Oraciones Finales

¡Oh, María!

¡Oh, María! Transforma mi corazón como el Tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtudes. Toma mi corazón, querida Madre, consagrado como Tuyo propio, preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para Ti. Ayúdame, ¡oh, María!, en hacer Tu Corazón más conocido cada día. Amén. [3]

Oración de Pentecostés

¡Espíritu de Cristo! Despiértame. ¡Espíritu de Cristo! Muéveme. ¡Espíritu de Cristo! Lléname. ¡Espíritu de Cristo! Séllame.

¡Oh, Padre Celestial! Conságrame a Tu Corazón y Voluntad; sé en mí una Fuente de Virtudes, sella mi alma como Tuya propia, para que Tu Reflejo en mí sea una Luz que todos vean. Amén. [4]

________________________
[1] 500 días de indulgencia.
[2] Mensaje del día 23 de Diciembre de 1991.
[3] Mensaje del día 19 de Marzo de 1993.
[4] Mensaje del día 7 de Junio de 1992.

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